Fue un gran desahogo el de Novak Djokovic al vencer en el quinto set al norteamericano Taylor Fritz en tercera ronda del Abierto de Australia. Y no es para menos: además de luchar contra un caldeado clima (que luego se disipó por el vaciamiento del estadio), el serbio debió batallar contra una lesión abdominal que lo dejó maltrecho.
Fue a mediados del tercer set cuando, tras resbalar por demás, Djokovic comenzó a sentir molestias en la parte de sus abdominales oblicuos. El rendimiento físico del número 1 del mundo no fue el mismo durante ese set ni durante el cuarto parcial, los cuales quedaron a favor de Fritz.
Molesto por el dolor que le generaba, Djokovic vivió una montaña rusa de emociones en su partido de tercera ronda: debió llamar varias veces al fisioterapeuta, se retiró de la cancha para recibir atención médica personalizada, tuvo un intercambio con el suyo (el argentino Ulises Badio) para finalmente lograr una mejor movilidad en el quinto set.
A pesar de la lógica euforia provocada por la victoria, Djokovic calmó las aguas y aseguró: «No estoy seguro si voy a poder jugar el próximo partido». ¿Será el fin de la aventura del ocho veces campeón en Melbourne?
Fuente: ESPN
